Trump abre la puerta al petróleo venezolano: ¿Giro estratégico o riesgo innecesario?

Publicado el19/03/2026 a las 12:34
La decisión del gobierno de Donald Trump de flexibilizar sanciones para permitir que empresas energéticas de Estados Unidos negocien con PDVSA marca un giro relevante en la política energética y exterior del país.
- En medio de una crisis global por la guerra con Irán, Washington busca aumentar el suministro de petróleo y frenar el impacto económico interno.
Por qué importa: esta medida podría influir directamente en el precio de la gasolina, la inflación y la seguridad energética de Estados Unidos, en un momento de alta presión sobre los mercados.
¿Por qué Trump abre la puerta al petróleo venezolano?
El cambio de postura ocurre en un contexto de tensión internacional. La guerra con Irán ha alterado el flujo global de petróleo, especialmente tras las interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del crudo mundial.
- Este escenario ha disparado los precios del petróleo y obligado a Estados Unidos a buscar nuevas fuentes de suministro.
- En respuesta, el Departamento del Tesoro emitió una autorización que permite a PDVSA vender petróleo directamente a empresas estadounidenses y en mercados internacionales, un giro significativo tras años de bloqueo.
Además, la Casa Blanca anunció la suspensión temporal de la Ley Jones por 60 días, una normativa que encarece el transporte marítimo interno y que ha sido señalada como un factor que eleva los precios de la gasolina.

La estrategia de Trump: petróleo, precios y poder geopolítico
El objetivo central es claro: aumentar la oferta global de petróleo para contener el alza de precios. La administración Trump busca aliviar la presión sobre los consumidores estadounidenses, donde el costo del combustible ha subido con fuerza en las últimas semanas.
- Al mismo tiempo, Washington intenta recuperar influencia en Venezuela, un país con aproximadamente una quinta parte de las reservas mundiales de petróleo.
- La apertura permite que empresas estadounidenses regresen a un mercado del que habían sido desplazadas tras años de sanciones y tensiones políticas.

También hay un componente estratégico: reposicionar a EE.UU. frente a competidores como China y Rusia, que han ganado presencia en el sector energético venezolano.
Beneficios para empresas: oportunidad para petroleras de EE.UU.
La flexibilización de sanciones abre una ventana concreta para el sector privado estadounidense:
- Expandir operaciones en un mercado con grandes reservas
- Aumentar producción en un contexto de alta demanda global
- Generar ingresos y potencial empleo
Esto también fortalece la posición de Estados Unidos en el mercado energético global, al permitir que sus empresas participen directamente en la reconfiguración de los flujos de petróleo.

Impacto en el bolsillo latino: gasolina e inflación en la mira
El foco principal de la medida está en el consumidor. Con más petróleo en circulación, el objetivo es reducir el precio de la gasolina, que ha subido por la crisis internacional.
La suspensión temporal de la Ley Jones también busca abaratar costos logísticos, facilitando el transporte de combustible dentro del país y ampliando las opciones de suministro.
Sin embargo, los efectos no serán inmediatos. Aunque las exportaciones de petróleo venezolano hacia Estados Unidos ya están aumentando y alcanzan niveles no vistos en más de un año, el impacto en los precios dependerá de la evolución del conflicto global y de la capacidad de producción.
Industria petrolera venezolana: Obstáculos estructurales limitan el alcance
A pesar de su potencial, la industria petrolera venezolana enfrenta limitaciones importantes. Tras años de sanciones, mala gestión y falta de inversión, el sector ha sufrido un fuerte deterioro.
- Actualmente, la producción ronda los 1,2 millones de barriles diarios, una mejora frente a los 300.000 de hace seis años, pero aún lejos de los niveles de más de 3 millones alcanzados en su mejor momento, según France 24.
Esta recuperación lenta implica que el aumento del suministro será gradual, lo que podría retrasar el impacto real en el mercado global.
Las importaciones de crudo pesado venezolano se duplicaron en la semana previa al 13 de marzo, alcanzando el nivel más alto desde finales de 2024, según datos del gobierno estadounidense publicados el miércoles.https://t.co/jbrTUWf6r1
📸: Mark Felix/Bloomberg pic.twitter.com/UAnDNcAzJI
— Bloomberg Línea (@BloombergLinea_) March 19, 2026
La disputa global: EE.UU. frente a China y Rusia
Más allá del componente económico, la medida refleja una estrategia geopolítica. Venezuela ha sido un punto clave de influencia para potencias como China y Rusia en los últimos años.
Al permitir el regreso de empresas estadounidenses, Washington busca recuperar terreno en América Latina y reducir la dependencia de aliados energéticos en regiones inestables.
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Lo que viene: resultados graduales y alta incertidumbre
El éxito de esta estrategia dependerá de múltiples factores: la evolución de la guerra con Irán, la estabilidad del mercado energético y la capacidad de Venezuela para aumentar su producción.
Por ahora, la flexibilización de sanciones representa una decisión pragmática en medio de una crisis: priorizar el acceso a energía y la estabilidad económica, incluso si eso implica modificar posturas políticas anteriores.
- Para la gente, la gran pregunta sigue abierta: ¿Esta jugada de Trump será suficiente para frenar el aumento de la gasolina o el impacto tardará más de lo esperado en sentirse?




