Skip to main content

Aprieta "Enter" para buscar o "ESC" para cerrar.

Periodista de Telemundo defiende a México y arremete contra Alejandra Jaramillo tras burlas en el Mundial 2026

Rubí Molina Alejandra Jaramillo. La corresponsal de En Casa con Telemundo, destrozó a la ecuatoriana tras sus burlas a los mexicanos
Share on FacebookShare on InstagramShare on TwitterShare on TikTokShare on YouTubeShare on WhatsApp
Periodista de Telemundo defiende a México y arremete contra Alejandra Jaramillo tras burlas en el Mundial 2026
  • Periodista mexicana exige respeto.

  • Polémica divide las redes.

  • Piden salida de Univisión.

Rubí Molina alza la voz por la afición mexicana. La enorme indignación desatada por las recientes burlas de Alejandra Jaramillo hacia el público mexicano tras la eliminación de su selección en el Mundial 2026 ha escalado a nivel de las grandes cadenas de televisión.

En esta ocasión, la encargada de irse directamente a la yugular de la presentadora ecuatoriana fue Rubí Molina, la reconocida corresponsal mexicana del programa En Casa con Telemundo.

A través de un contundente y directo mensaje en sus plataformas, Molina no se guardó absolutamente nada al salir en defensa de sus compatriotas, asegurando de forma tajante que nadie tiene derecho a faltarle el respeto a su gente ni al país que les abre las puertas en el mercado laboral internacional.

Conductora de Telemundo no se queda callada

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por La Boconaaa (@laboconaaa)

La periodista mexicana no se anduvo con rodeos y lanzó una dura advertencia para el medio artístico a través de un mensaje textual que caló hondo en las redes sociales:

«Lo que muestra la conductora esa de Univisión es lo que mucha gente siente en contra de los mexicanos en Estados Unidos, así que artistas mexicanos la próxima vez que contraten gente o le den entrevista a ciertas personas, piensen dos veces si los están usando mientras los aborrecen, somos potencia indomable, que nadie nos insulte, viva México».

La intervención de la periodista de Telemundo encendió de inmediato el debate digital, ya que expone públicamente la falta de tacto y profesionalismo de «La Caramelo», quien actualmente forma parte de las filas de Univisión, una empresa cuyo sustento y audiencia principal proviene justamente de la población azteca.

El público se une al reclamo: «Viven de nosotros»: Rubí Molina Alejandra Jaramillo

Rubí Molina Alejandra Jaramillo
La audiencia exige formalmente a las cadenas de televisión el despido de la presentadora por sus comentarios sobre el Mundial. / Mezcalent.

La postura de Rubí Molina generó una ola masiva de aplausos y respaldo por parte de los internautas, quienes rápidamente inundaron las redes sociales bajo consignas como «Eso mi Rubí, quieren hablar de México y viven de nosotros».

Cientos de usuarios destacaron que la molestia hacia Jaramillo no radica en su legítimo derecho a apoyar a cualquier equipo del mundial, sino en el dolo, la ironía y la supuesta actitud xenófoba que demostró al utilizar símbolos patrios mexicanos para mofarse del dolor de la afición.

Los televidentes han sido sumamente enfáticos al señalar la contradicción de la ecuatoriana, recordándole que no se puede mantener una postura soberbia contra un país y al mismo tiempo cobrar un sueldo en una cadena de televisión hispana sostenida por la propia comunidad mexicana en Estados Unidos.

Presión absoluta contra Univisión para exigir su despido: Rubí Molina Alejandra Jaramillo


El escándalo ha tomado dimensiones críticas y la audiencia azteca ya inició una campaña formal de boicot, exigiendo a los altos mandos de TelevisaUnivision el despido inmediato de la conductora de ¡Siéntese quien pueda!.

Con hashtags y miles de menciones directas en las cuentas oficiales de la empresa, los seguidores recalcaron que no sintonizarán ningún espacio donde Jaramillo aparezca, afirmando que «se le olvida que México destruye carreras».

Aunque un sector de fanáticos ecuatorianos ha salido a defenderla apelando a la «libertad de expresión», la realidad es que el descontento general sigue creciendo y la presión mediática coloca el futuro profesional de Alejandra Jaramillo en la cuerda floja.