Acusan a ocho hombres por presunto plan para atacar un evento de la UFC en la Casa Blanca

Publicado el10/07/2026 a las 10:24
- Ocho hombres acusados tras ataque
- Planeaban utilizar drones
- Podrían recibir cadena perpetua
Ocho hombres enfrentan cargos federales por su presunta participación en un plan para atacar un evento de la UFC realizado el mes pasado en los jardines de la Casa Blanca, un caso que ahora avanza formalmente en los tribunales de Estados Unidos.
La acusación presentada por un gran jurado amplía la investigación iniciada semanas atrás e incorpora a un octavo sospechoso, quien, según los fiscales, habría desempeñado un papel clave dentro del supuesto plan.
Las autoridades sostienen que el grupo planeaba aprovechar un evento multitudinario para ejecutar un ataque coordinado utilizando drones y francotiradores contra personas que asistieran al recinto.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, los acusados enfrentan cargos relacionados con conspiración para apoyar actividades terroristas y conspiración para cometer asesinatos en territorio federal.
La acusación suma un nuevo sospechoso al caso

La acusación formal, divulgada esta semana, identifica como octavo acusado a Chandler D. Scaggs, de 21 años y residente de Virginia Occidental.
Los fiscales afirman que Scaggs habría sido designado para actuar como uno de los francotiradores durante el presunto ataque previsto para el 14 de junio.
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Según la investigación, el joven planeaba trasladarse a Washington junto con Tycen Proper, otro de los acusados, antes de que este último fuera detenido por agentes federales.
Las autoridades sostienen que, tras perder contacto con Proper, Scaggs habría buscado nuevas alternativas para viajar a la capital estadounidense y continuar con el supuesto plan.
El supuesto ataque incluía drones y disparos de precisión
El Departamento de Justicia asegura que los integrantes del grupo pretendían utilizar drones para provocar una distracción inicial entre los asistentes al evento.
Mientras se generaba el caos, los presuntos francotiradores atacarían a quienes intentaran escapar del lugar, según la teoría presentada por los fiscales.
La investigación sostiene que los conspiradores buscaban actuar durante un evento organizado en el jardín sur de la Casa Blanca, donde se esperaba una importante concentración de personas.
Las autoridades no han informado que el supuesto plan llegara a ejecutarse, ya que los arrestos comenzaron durante el mismo fin de semana en que estaba previsto el evento.
Los cargos podrían derivar en cadena perpetua
La acusación federal imputa a los ocho hombres los delitos de «conspiración para proporcionar apoyo material a terroristas» y «conspiración para cometer asesinato en territorio del gobierno federal y para asesinar a un funcionario del gobierno federal».
En caso de ser declarados culpables, todos los acusados podrían enfrentar condenas de cadena perpetua, de acuerdo con la legislación estadounidense.
Los fiscales también sostienen que el grupo tenía interés en atacar «objetivos de alto valor», entre ellos el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance, Elon Musk y el primer ministro de Israel.
Los documentos judiciales indican además que los participantes habrían desarrollado una estructura interna con distintos niveles de responsabilidad para coordinar la presunta conspiración.
La defensa comienza a revisar las pruebas del caso
De acuerdo con ‘ABC News‘, Eric Brehm, abogado de Chandler D. Scaggs, señaló que su despacho apenas inicia el análisis de la evidencia presentada por el gobierno.
«Debido a la gravedad de las acusaciones, prefiero no hacer más comentarios hasta que haya tenido la oportunidad de revisar este asunto con mayor detenimiento», declaró el abogado a ABC News.
Por su parte, la defensa de Tycen Proper informó que su cliente tiene previsto declararse inocente de los cargos formulados en su contra.
Las autoridades también revelaron que la investigación tomó impulso después de que la madre de Proper alertara a la policía por la acumulación reciente de armas de fuego de su hijo y por conversaciones que mantenía con personas en línea, información que derivó en una pesquisa federal de alcance nacional y en la posterior acusación contra los ocho sospechosos.