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Calma engañosa en el Atlántico: la temporada de huracanes arranca sin tormentas, pero no sin riesgos

El Atlántico sigue en calma, pero condiciones podrían cambiar pronto y exigir mayor vigilancia en zonas costeras del sur.
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Calma engañosa en el Atlántico: la temporada de huracanes arranca sin tormentas, pero no sin riesgos
Foto: Shutterstock
  • Temporada de huracanes sin tormentas
  • Junio históricamente tranquilo
  • Vigilancia en el Golfo

A casi una semana del comienzo oficial de la temporada de huracanes en el Atlántico, los meteorólogos no han detectado señales de actividad tropical significativa en la cuenca.

El arranque sin sistemas nombrados puede parecer alentador, pero los expertos advierten que junio, aunque históricamente tranquilo, no está exento de sorpresas repentinas cerca de la costa estadounidense.

En este periodo inicial, las tormentas no suelen originarse a partir de largas ondas tropicales que cruzan el océano durante días, como ocurre en el pico de la temporada.

Más bien, pueden formarse rápidamente a partir de frentes fríos que descienden hacia el sur, perturbaciones en la corriente en chorro o núcleos de tormentas que se organizan cerca de Centroamérica y avanzan hacia el norte.

Junio: poca frecuencia, pero reacción rápida

Temporada de huracanes sin tormentas
Temporada de huracanes sin tormentas severas-Foto: Shutterstock

Los especialistas coinciden en que los huracanes en junio son poco comunes y, cuando aparecen, suelen ser relativamente débiles en comparación con los de finales del verano.

En promedio, un huracán durante este mes ocurre aproximadamente cada cinco años, lo que refuerza la percepción de que se trata de un periodo de menor actividad dentro de la temporada que se extiende hasta noviembre.

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El huracán más reciente que se formó en junio fue Beryl en 2024, mientras que el último que impactó directamente a Estados Unidos en ese mes fue Bonnie en 1986.

Esa tormenta tocó tierra al este de Houston y dejó víctimas mortales, un recordatorio de que incluso sistemas tempranos pueden generar consecuencias graves.

Zonas más vulnerables en el arranque

En las primeras semanas de la temporada, la mayoría de los sistemas que logran organizarse tienden a desplazarse hacia el noreste del Golfo de México y las Carolinas.

Más adelante en el mes, las áreas occidentales del Golfo también pueden verse bajo amenaza si las condiciones atmosféricas se tornan favorables.

Históricamente, es extremadamente raro que un ciclón tropical se forme al este de las islas del Caribe en los primeros días de junio.

Esa rareza implica que, cuando surge un sistema temprano cerca de tierra, el tiempo de preparación suele ser menor para las comunidades costeras.

Lo que se vigila en las próximas semanas

Aunque por ahora el Atlántico permanece en calma, los pronósticos indican que durante la segunda semana de junio podrían alinearse factores más propicios para el desarrollo de tormentas.

El calentamiento de las aguas y la posible disminución de la cizalladura del viento podrían facilitar la organización de sistemas tropicales en el Golfo.

Meteorólogos también observan el desplazamiento de humedad tropical desde Centroamérica y el Pacífico oriental hacia el norte.

Si algún sistema logra consolidarse a mediados de mes, su trayectoria más probable apuntaría hacia la costa norte o noreste del Golfo, lo que obliga a mantener vigilancia pese al inicio aparentemente tranquilo, reportó ‘USA Today‘.