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Iván Arana dejó atrás a Ismael Casillas para cumplir un sueño con Falcón en Tierra de Amor y Coraje

Iván Arana habla sobre su transformación en Falcón en Tierra de Amor y Coraje, su salida de El Señor de los Cielos, sus difíciles inicios
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Iván Arana interpreta a Falcón en Tierra de Amor y Coraje, un personaje oscuro al que buscó dotar de humanidad. (Foto Televisa Univisión)
Foto Iván Arana interpreta a Falcón en Tierra de Amor y Coraje, un personaje oscuro al que buscó dotar de humanidad. (Foto Televisa Univisión)
  • Falcón cumplió un sueño de infancia
  • Arana decidió buscar personajes diferentes
  • El actor descarta participar en realities.

De interpretar durante años a Ismael Casillas en El Señor de los Cielos a internarse en el desierto de Arizona para convertirse en Falcón, Iván Arana atraviesa una etapa de cambios en la que decidió apostar por personajes capaces de mostrar otra cara de su trabajo.

En entrevista con Alonso Bañuelas, el actor mexicano reconoce que dejar atrás una producción que le dio reconocimiento implicó tomar decisiones importantes, pero también abrir espacio para nuevos desafíos. “Creo que es muy importante como artista, en este caso como actor, hacer cosas distintas”, asegura.

Arana no reniega del pasado. Por el contrario, agradece lo conseguido con El Señor de los Cielos, pero explica que necesitaba permitirle al público descubrirlo en otro contexto. La llegada de Falcón, personaje de Tierra de Amor y Coraje, terminó convirtiéndose en esa oportunidad.

“Dije: ‘Bueno, me lo está dando la vida, vamos para adelante’”, recuerda sobre la decisión. Y resume su presente con una frase contundente: “Es un gran proyecto y es un gran momento de mi vida”.

Falcón, un villano al que Iván Arana no quiso convertir en caricatura

ván Arana interpreta a Falcón en Tierra de Amor y Coraje, un personaje oscuro al que buscó dotar de humanidad. (Foto Televisa Univisión)
ván Arana interpreta a Falcón en Tierra de Amor y Coraje, un personaje oscuro al que buscó dotar de humanidad.

Falcón pertenece al territorio que Arana conoce bien: el de los personajes oscuros. Sin embargo, desde que recibió el guion encontró algo que lo atrajo especialmente: no estaba frente al típico antagonista que simplemente es malo porque así lo exige la historia.

“No es el malo ñaca ñaca, o sea, no es el malo que es malo y punto”, explica. Para construirlo, recurrió a una técnica que utiliza desde hace tiempo: explorar la infancia del personaje para tratar de comprender qué pudo llevarlo a convertirse en ese adulto.

El guion le proporcionó precisamente esos elementos. Falcón puede cometer actos que provoquen rechazo, pero Arana destaca que simultáneamente aparecen otras dimensiones: “También tiene ternura, también tiene luz, también busca amor”.

Esa contradicción, dice, ayuda a convertirlo en un ser humano y evita que el antagonista termine reducido a una caricatura. Para el actor, la escritura fue fundamental para encontrar esos matices y construir al personaje desde sus heridas.

El desierto de Arizona cambió la experiencia

Iván Arana atraviesa una nueva etapa profesional después de su paso por El Señor de los Cielos. Crédito: Mezcalent.
Iván Arana atraviesa una nueva etapa profesional después de su paso por El Señor de los Cielos. Crédito: Mezcalent.

La locación también terminó jugando un papel protagónico. Arana destaca el riesgo de llevar al elenco y al equipo al desierto de Arizona, una decisión que, desde su perspectiva, aportó elementos sensoriales difíciles de reproducir dentro de un foro.

“El estar ahí en ese entorno, con esos olores, con esos paisajes, pues ya no hay mucho que buscarle”, afirma. El ambiente, explica, terminó alimentando no solo el trabajo de los actores, sino también el de los distintos departamentos involucrados en la producción.

La experiencia además conectó directamente con su infancia. Arana creció visitando el rancho de su abuelo en Chapala, Jalisco, rodeado de caballos y vacas, mientras los westerns formaban parte de lo que veía junto a su abuelo y su padre.

Por eso, subirse nuevamente a un caballo caracterizado como Falcón tuvo un significado especial. “Cumplí el sueño de mi niño”, reconoce. “A ese mi niño le dieron un regalo, el poder ser Falcón, el poder interpretarlo, el poder subirme al caballo”.

Antes de la televisión hubo una bodega y mucho teatro

El actor recordó que su infancia entre caballos en el rancho de su abuelo influyó en la construcción de Falcón. Crédito: Mezcalent.
El actor recordó que su infancia entre caballos en el rancho de su abuelo influyó en la construcción de Falcón. Crédito: Mezcalent.

El presente de Arana contrasta con sus comienzos. Antes de los grandes proyectos televisivos, tomó una decisión que marcaría su trayectoria: salió de Guadalajara rumbo a Ciudad de México y comenzó a crear sus propias oportunidades haciendo teatro.

Trabajó textos de Harold Pinter y Sam Shepard, dirigió y montó sus propios proyectos. No esperaba a que alguien le diera permiso para actuar: buscaba la manera de colocar su trabajo frente al público.

“Me puse a hacer teatro, me puse a dirigir teatro”, recuerda. Uno de esos montajes en una bodega terminó llamando la atención de productores y directores. Entre ellos estuvo el director Humberto Hinojosa, quien lo vio actuar en una obra.

Por eso, cuando aspirantes a actores le preguntan cómo comenzar, su respuesta parte de aquella experiencia: “Pues ponte a leer, compadre. O sea, enriquécete de un personaje y sal”.

Mirar hacia esos años ahora tiene otro significado. Después de participar en importantes producciones y construir personajes reconocidos, Arana vuelve al punto de partida: “Qué padre que tomé la decisión de seguir mi sueño”.

Darío le abrió las puertas del melodrama

Iván Arana asegura que asumir nuevos personajes le permite mostrar al público otras facetas de su trabajo como actor. Crédito: Mezcalent.
Iván Arana asegura que asumir nuevos personajes le permite mostrar al público otras facetas de su trabajo como actor. Crédito: Mezcalent.

Entre los personajes que recuerda con especial cariño aparece Darío, de Imperio de Mentiras. Arana venía principalmente del teatro y el cine, y reconoce que inicialmente el melodrama le producía cierto temor.

La producción significó su primera telenovela en Televisa y le permitió descubrir qué podía aportar desde su formación teatral y cinematográfica. Darío, además, consiguió algo que después volvería a explorar: ser antagonista y despertar cariño entre el público.

“Era el malo, pero la gente lo quería”, recuerda. Para Arana, aquella “combinación muy extraña” terminó abriéndole puertas y ampliando su relación con la televisión.

El personaje que lo llevó a una fuerte depresión

El teatro fue fundamental en los inicios, quien comenzó creando y promocionando sus propios proyectos. Crédito: Mezcalent.
El teatro fue fundamental en los inicios de Iván Arana, quien comenzó creando y promocionando sus propios proyectos. Crédito: Mezcalent.

Pero interpretar personajes intensos también le ha cobrado factura. Arana reveló que después de encarnar a Vicente Fernández Jr. en El último rey atravesó una depresión que lo obligó a replantearse cómo separarse emocionalmente de sus papeles.

“Ahí pasé yo por una depresión muy fuerte, yo Iván, al interpretarlo”, cuenta. El problema era que la energía del personaje no terminaba cuando acababa la jornada: se la llevaba a casa y, con ella, afectaba su convivencia familiar.

Desde entonces desarrolló pequeños rituales para marcar el final. Quitarse las botas puede convertirse en una señal: “Ya me quité las botas, esto no es mío”. También vivir lejos de la ciudad le ayuda a utilizar el trayecto de regreso como una separación física y emocional del set.

“Nos enseñan a actuar, a construir un personaje, pero luego, a ver, bájate del caballo. ¿Cómo le hago para cortar con esto?”, reflexiona. Hoy considera fundamental aprender no solo a entrar en un personaje, sino también a regresar a uno mismo.

En casa, sus hijos crecen lejos de las pantallas

Además de la actuación, Iván Arana encuentra en la música y la pintura otras formas de expresión artística. Crédito: Mezcalent.
Además de la actuación, Iván Arana encuentra en la música y la pintura otras formas de expresión artística. Crédito: Mezcalent.

Fuera del set, la vida que describe es mucho más tranquila. Arana habló con Bañuelas sobre su esposa y sus hijos y reconoció que mantiene una postura estricta respecto al uso de pantallas durante la infancia.

“Estoy acostumbrándolos a vivir. O sea, ellos ya no necesitan la pantalla”, explica. En lugar de permanecer frente a un dispositivo, celebra que sean niños capaces de entretenerse explorando su entorno: “Son niños que persiguen lagartijas”.

Él mismo se define como una persona pacífica: lee, camina y lleva una vida relajada. Paradójicamente, es a través de sus personajes donde encuentra el espacio para explorar zonas mucho más oscuras.

Iván Arana: La pintura y la música, otras ramas de su arte

La actuación tampoco es su única inquietud artística. Arana disfruta cantar y ha podido hacerlo en algunas producciones, mientras que la pintura ocupa un espacio más personal. Su padre es artista plástico y él mismo pinta, aunque aclara que lo considera un hobby.

“Me encantaría en algún momento de mi vida mostrarle al mundo lo que hago como pintor”, confiesa. Para explicar cómo conviven todas esas disciplinas utiliza una imagen: “El arte es un árbol. Entonces, si tienes bastantes ramas, pues el árbol es más frondoso”.

¿Entraría a La Casa de los Famosos? “Yo no podría”

Hay, sin embargo, un formato que no parece estar entre sus planes: los realities. Al ser cuestionado por Alonso Bañuelas sobre colegas que han decidido participar en programas como La Casa de los Famosos, Arana fue categórico.

“Yo no podría. Yo no podría”, respondió. Explicó que se “engenta” fácilmente y que incluso ya ha recibido invitaciones, pero las ha rechazado porque considera que ese tipo de exposición no corresponde con su personalidad.

Eso no significa que critique a quienes participan. Reconoce la fuerza de esos formatos y respeta que otros artistas sepan aprovecharlos: “Yo creo que cada artista sabe hacia dónde ir”.

Iván Arana vuelve a mirar hacia el cine

Su siguiente inquietud apunta precisamente hacia sus orígenes. Durante la conversación habló del cortometraje Apariencias, un proyecto que representa para él un nuevo acercamiento al cine después de años en los que la televisión ocupó buena parte de su carrera.

“Empecé en el teatro, en el cine y luego la televisión me abrazó y lo agradezco”, señala. Sin embargo, admite que conserva el deseo de volver tanto al escenario teatral como a la pantalla grande.

Y mientras explora ese regreso, Falcón ocupa el presente. Para la audiencia hispana en Estados Unidos, Arana considera que Tierra de Amor y Coraje puede funcionar además como un vínculo con escenarios reconocibles de la cultura mexicana y el mundo de las haciendas.

“Está hecha con mucho cariño, con mucha pasión y sé que la van a disfrutar”, dijo antes de despedirse de la entrevista con Alonso Bañuelas. De aquella bodega donde buscaba espectadores a un desierto convertido en enorme set, Arana parece seguir aplicando la misma idea: moverse, probar y no dejar de construir personajes.