ICE relaja reglas y apuesta por IA en centros de detención: crecen las dudas por trato a migrantes

Publicado el22/06/2026 a las 10:09
- ICE amplía uso de IA
- Reglas más flexibles
- Crecen críticas migratorias
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) implementó cambios que modifican la operación de los centros de detención migratoria en Estados Unidos, ampliando el margen de acción de contratistas.
Las nuevas disposiciones aplican tanto a empresas privadas como a cárceles que albergan migrantes, con el objetivo de hacer más eficiente la gestión diaria de estas instalaciones.
Según la agencia, los ajustes buscan “reducir la carga sobre nuestros operadores de detención”, tras recibir recomendaciones de distintos actores vinculados al sistema.
El anuncio llega en un momento de creciente presión sobre la infraestructura migratoria, marcada por un aumento en el número de personas bajo custodia federal.
Inteligencia artificial entra en la rutina diaria

Uno de los cambios más relevantes es la autorización del uso de inteligencia artificial para facilitar la comunicación con los detenidos en situaciones no críticas.
Esto incluye herramientas de traducción automática y sistemas generativos que podrían emplearse durante procesos de ingreso o interacciones cotidianas dentro de los centros.
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El uso de estas tecnologías también se extiende a la atención de solicitudes generales o quejas menores, como parte de una estrategia para agilizar procesos internos.
Sin embargo, especialistas advierten que estas herramientas podrían implicar riesgos si se aplican en contextos sensibles, como temas de salud o emergencias.
Trabajo dentro de centros y críticas persistentes
Las nuevas normas mantienen el esquema de “trabajo voluntario” para personas detenidas, quienes reciben alrededor de un dólar al día por sus labores dentro de las instalaciones.
El ICE sostiene que estos programas no constituyen empleo formal, por lo que no están sujetos a salario mínimo ni a beneficios laborales establecidos por ley.
Durante años, organizaciones han cuestionado este modelo por posibles condiciones de explotación, especialmente en centros administrados por contratistas privados.
Con los cambios recientes, se refuerza la postura institucional frente a estos señalamientos, lo que ha reavivado el debate sobre derechos laborales en contextos de detención.
Debate por derechos, salud y supervisión
Las modificaciones surgen en medio de denuncias sobre muertes bajo custodia, así como problemas relacionados con atención médica y condiciones de vida en varios centros.
Expertos advierten que una mayor flexibilidad operativa podría agravar estas situaciones si no se garantiza una supervisión adecuada en las instalaciones.
También se ha señalado preocupación por medidas que obligan a los centros a aceptar detenidos, lo que podría dificultar el traslado inmediato de casos graves a hospitales.
Mientras el ICE defiende los cambios como una modernización del sistema, críticos sostienen que podrían debilitar los estándares de protección para los migrantes detenidos, detalló ‘Infobae‘.