Huracán y volcán en Hawái: el peligro que podría desatarse si ambos fenómenos coinciden

Publicado el23/08/2026 a las 07:04
- Huracán y volcán en Hawái
- Lluvias podrían generar lahares
- Flujos alcanzarían velocidades extremas
Hawái enfrenta una combinación potencialmente peligrosa: una tormenta tropical podría coincidir con un nuevo episodio eruptivo del Kilauea, uno de sus volcanes más activos.
El Kilauea ha registrado 53 episodios eruptivos en menos de dos años y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) considera inminente el número 54.
Según el organismo, el próximo episodio podría producirse en cualquier momento hasta el 27 de agosto, mientras una segunda tormenta tropical amenaza al archipiélago en una semana.
La coincidencia no significa automáticamente una catástrofe, pero lluvia intensa, ceniza y materiales volcánicos podrían crear un peligro adicional capaz de desplazarse rápidamente por las laderas.
Kilauea y tormenta tropical: por qué preocupa esta combinación

Durante la erupción más reciente, las fuentes de lava alcanzaron aproximadamente 500 pies de altura, mientras la columna de ceniza superó los 18,000 pies sobre el nivel del mar.
Si abundante ceniza y sedimentos volcánicos entran en contacto con lluvias fuertes, el agua puede erosionarlos, arrastrarlos y concentrarlos en corrientes que avanzan montaña abajo.
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Estos fenómenos son conocidos como lahares secundarios y pueden presentar diferentes dimensiones y velocidades dependiendo de las condiciones del terreno y la cantidad de material disponible.
El USGS compara su consistencia con una masa de concreto húmedo en movimiento, una imagen que permite dimensionar la fuerza que pueden adquirir al descender.
Los lahares podrían convertirse en la amenaza inesperada
Las lluvias intensas o prolongadas durante o después de una erupción pueden movilizar sedimentos volcánicos finos, especialmente cuando se acumulan sobre terrenos con pendientes pronunciadas.
“Algunos de los lahares más grandes comienzan como deslizamientos de tierra de roca húmeda y alterada hidrotermalmente en los flancos empinados de los volcanes”, explicó el USGS.
Una vez en movimiento, estos flujos pueden incorporar rocas, tierra y vegetación, además de impactar infraestructura, edificios y puentes ubicados en su trayectoria.
En terrenos escarpados, los flujos de lodo volcánico pueden alcanzar hasta 320 kilómetros por hora y aumentar hasta diez veces su tamaño inicial.
Hawái vigila sus volcanes incluso sin una erupción
El peligro tampoco depende exclusivamente de que el Kilauea entre nuevamente en erupción, porque determinados lahares pueden desarrollarse sin actividad eruptiva simultánea.
Por esa razón, los meteorólogos también mantienen atención sobre volcanes como Mauna Loa y Mauna Kea cuando lluvias intensas amenazan las islas.
“Los volcanes son el escenario perfecto para estos fenómenos debido a la abundancia de escombros rocosos y escarpados, y a la disponibilidad de agua”, señaló el USGS.
La vigilancia cobra mayor importancia ante condiciones meteorológicas capaces de proporcionar justamente uno de los ingredientes necesarios para movilizar grandes cantidades de sedimentos volcánicos.
Qué hacer ante el riesgo de un lahar en Hawái
Las personas ubicadas cerca de zonas volcánicas deben evitar valles y terrenos bajos que desciendan desde las montañas, especialmente cuando existe riesgo de fuertes precipitaciones.
El USGS recomienda revisar mapas oficiales de riesgo, conocer previamente las rutas comunitarias de evacuación y prepararse de manera similar a una emergencia por inundaciones.
También resulta fundamental seguir las transmisiones de emergencia, la radio meteorológica de la NOAA y los sistemas locales de alertas, incluidas sirenas y notificaciones oficiales.
Si las autoridades detectan un lahar, la recomendación es abandonar rápidamente el valle y dirigirse hacia un terreno elevado, como una ladera, para mantenerse fuera de su trayectoria, señaló ‘Fox Weather‘.