Robert Pena y Eduardo Álvarez desataron un mortal tiroteo (FOTOS)

Publicado el 18/01/2024 a las 04:44
- Perpetraron un brutal tiroteo.
- En la refriega a balazos los muchachos mataron a otro joven.
- Autoridades en Houston, Texas, capturaron a los dos hispanos.
Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez fueron detenidos por el brutal asesinato a balazos de Christopher Josué Betanzos en Houston, Texas.
Los jóvenes Robert Miguel Pena, de 24 años, y Eduardo Álvarez, de 21 años, ya duermen en una celda de la cárcel del Condado de Harris.
De acuerdo con el Código Penal del Estado de Texas el homicidio se castiga con una pena de 20 a 99 años de cárcel a quien se declare culpable del crimen.
En los documentos del caso, consultados por MundoNow, se cuenta de todos los detalles en la muerte de Christopher Josué Betanzos, de 20 años.
Detenidos por un homicidio

La juez Melissa M. Morris de la Corte Criminal 263 de Distrito en el Condado de Harris será quien lleve el caso en contra de Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez.
A las 11:50 de la noche del domingo 31 de diciembre del 2023 el número de emergencias recibió una llamada que alertaba de un tiroteo con heridos.
Paramédicos del Departamento de Bomberos de Houston (HFD, por sus siglas en inglés) acudieron a una casa marcada con el 5900 Clarewood Drive.
Patrulleros del Departamento de Policía de Houston (HPD, por sus siglas en inglés) también acudieron a la escena tras el reporte de los disparos.
La División de Homicidios tomó las pesquisas del caso

Los paramédicos que llegaron al lugar encontraron a Christopher Josué Betanzos muy mal herido por los balazos. Otro muchacho hispano estaba en el lugar herido.
Sin embargo, el estado de salud de Christopher Josué Betanzos era muy crítico lo llevaron de emergencia a un hospital para que los doctores le salvaran la vida.
El otro muchacho también fue llevado a un hospital con heridas menores. Christopher Josué Betanzos murió el dos de enero del 2024 por la gravedad de sus lesiones.
La División de Homicidios del HPD tomó las pesquisas del caso. Los nombres de Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez aún no se conocían.
Agentes recuperan varios casquillos en la escena del tiroteo

En la escena del crimen agentes de la División de Homicidios del HPD recuperaron por lo menos diez casquillos de dos armas de calibre .9 milímetros.
La noche del tiroteo Christopher Josué Betanzos y otro amigo llegaron a la calle del tiroteo para visitar a un conocido. En la calle estaban Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez.
Por alguna razón que no está muy clara los dos grupos de muchachos, todos hispanos, se trabaron en una discusión muy acalorada.
De las palabras graves los hispanos pasaron a insultos y gritos. Eso fue el prólogo para que Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez desataran la tragedia.
Varios videos revelaron detalles del brutal crimen

Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez sacaron dos armas para amenazar a sus rivales. En segundos los jóvenes cambiaron sus vidas para siempre.
En medio de la gélida y última noche del año 2023 Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez descargaron sus armas y dejaron herido a Christopher Josué Betanzos.
Luego del brutal tiroteo Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez subieron a una camioneta GMC Yukon y escaparon a toda velocidad en la escena.
Varias cámaras de seguridad en distintas casas en la calle del crimen captaron diversos detalles y ángulos del brutal tiroteo perpetrado por los jóvenes.
Tras varios días de búsqueda la policía captura a los dos jóvenes

Con base a esos videos, testimonio del muchacho que quedó herido pero sobrevivió y declaraciones de vecinos ayudaron a resolver el brutal caso al HPD.
Agentes de la División de Homicidios del HPD conocieron la identidad de Robert Miguel Pena y Eduardo Alvarez y emitieron la orden de arresto por su crimen a tiros.
El Equipo de Supresión del Crimen del HPD, especializado en buscar a fugitivos violentos, salieron a buscar a los dos muchachos fugitivos.
Tras varios días de seguirles la pista los agentes encontraron a Robert Miguel Pena y Eduardo Álvarez, los detuvieron y les decomisaron las armas.