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Trump endurece su ofensiva migratoria rumbo a 2026 pese al rechazo electoral

La política migratoria de Trump avanza con más fondos federales, redadas ampliadas y un rechazo político y social en Estados Unidos.
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Política migratoria de Trump y el plan 2026, Trump immigration crackdown 2026
Foto WASHINGTON (United States), 19/12/2025.- US President Donald Trump stops to speak to the media as he prepares to depart on Marine One from the South Lawn of the White House in Washington, DC, USA, 19 December 2025. EFE/EPA/WILL OLIVER / POOL
  • Más fondos para deportaciones
  • Redadas amplían alcance urbano
  • Rechazo político en aumento

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para tomar medidas más agresivas contra la inmigración en 2026 con miles de millones de dólares en nuevos fondos y una ampliación significativa de las operaciones federales.

La estrategia contempla más redadas, incluso en lugares de trabajo, en un contexto de creciente rechazo público previo a las elecciones de mitad de mandato del próximo año.

Política migratoria de Trump y el plan 2026

Trump ya ha desplegado agentes de inmigración en las principales ciudades del país, donde han recorrido barrios y se han enfrentado a residentes.

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Aunque este año hubo algunas redadas de alto perfil en empresas, las autoridades evitaron en gran medida acciones en granjas, fábricas y otros sectores económicamente sensibles que emplean a inmigrantes sin estatus legal.

Más fondos, más poder operativo

El ICE y la Patrulla Fronteriza recibirán 170.000 millones de dólares en fondos adicionales hasta septiembre de 2029.

Este monto representa un aumento sustancial frente a sus presupuestos anuales actuales, que rondan los 19.000 millones de dólares.

Los recursos fueron aprobados en julio como parte de un paquete de gasto masivo avalado por el Congreso, controlado por los republicanos.

Funcionarios del Gobierno han señalado que el plan incluye la contratación de miles de agentes adicionales.

También se prevé la apertura de nuevos centros de detención y una mayor coordinación con cárceles locales para recoger a inmigrantes detenidos.

Otra línea clave será la asociación con empresas externas para localizar a personas sin estatus legal en distintas comunidades.

El costo político empieza a notarse

La ampliación de los planes de deportación avanza pese a señales crecientes de reacción política adversa.

Miami, una de las ciudades más afectadas por la represión migratoria debido a su gran población inmigrante, eligió recientemente a su primer alcalde demócrata en casi tres décadas.

El alcalde electo atribuyó el resultado, en parte, a una reacción directa contra el presidente.

Otras elecciones locales y sondeos reflejan una preocupación creciente entre votantes que rechazan las tácticas agresivas contra la inmigración.

“La gente está empezando a ver esto ya no como una cuestión de inmigración, sino como una violación de los derechos, una violación del debido proceso y una militarización extraconstitucional de los barrios”, dijo Mike Madrid, estratega político republicano moderado.

“No hay duda de que es un problema para el presidente y los republicanos”, añadió.

Caída en la aprobación y malestar social

El índice de aprobación de Trump en materia migratoria cayó del 50% en marzo al 41% a mediados de diciembre.

El descenso ocurrió después de la implementación de medidas enérgicas en varias ciudades importantes, un tema que hasta entonces había sido uno de sus puntos fuertes.

El malestar público se ha intensificado por la presencia de agentes federales enmascarados en barrios residenciales.

También ha generado rechazo el uso de tácticas agresivas, como el despliegue de gases lacrimógenos.

La detención de ciudadanos estadounidenses en estos operativos ha profundizado las críticas.

Aun así, la Casa Blanca avanza con su estrategia, apostando por una expansión sin precedentes del aparato migratorio federal en los próximos años.