Olas de calor en aumento: cómo proteger su salud y evitar riesgos durante temperaturas extremas

Publicado el06/03/2026 a las 14:58
- Olas de calor en EEUU
- Protección en altas temperaturas
- Impacto en salud pública
Las olas de calor se han convertido en una amenaza creciente que impacta tanto la salud humana como la infraestructura.
Se trata de periodos de calor inusualmente intenso que suelen extenderse por más de dos días y pueden afectar a amplias regiones.
Estas condiciones no solo elevan el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor, sino que también presionan servicios básicos como energía, agua y transporte.
Entender cómo actuar antes y durante estos eventos puede marcar la diferencia entre la prevención y una emergencia médica.
Qué ocurre durante una ola de calor

El cuerpo humano puede verse seriamente afectado por temperaturas extremas, especialmente cuando se combinan con alta humedad.
Además, el calor intenso incrementa la demanda eléctrica por el uso de aire acondicionado, lo que puede sobrecargar la red energética.
Las altas temperaturas deterioran carreteras, deforman vías férreas y exigen más recursos hídricos para enfriar plantas eléctricas y mantener cultivos.
También pueden provocar daños agrícolas que reducen la producción y elevan costos para consumidores y productores.
Medidas básicas para mantenerse seguro
Durante episodios de calor extremo, se recomienda reducir o reprogramar actividades extenuantes hacia las horas más frescas del día.
Vestir ropa ligera, holgada y de colores claros ayuda a reflejar la radiación solar y facilita la regulación térmica.
Es fundamental beber abundante agua, incluso sin sentir sed, y optar por alimentos frescos y fáciles de digerir.
El uso de aire acondicionado o la permanencia en espacios climatizados como bibliotecas o centros comerciales puede prevenir golpes de calor.
Atención especial a niños y adultos mayores
Los recién nacidos, lactantes y niños pequeños son particularmente vulnerables porque su cuerpo regula peor la temperatura.
Estudios citados en evaluaciones científicas sobre salud y clima advierten que los menores de cuatro años registran más hospitalizaciones respiratorias durante olas de calor.
Los adultos mayores, especialmente quienes viven solos o toman ciertos medicamentos, también enfrentan mayor riesgo de deshidratación y complicaciones.
Supervisar a familiares y vecinos en condiciones de vulnerabilidad es una acción clave durante estos eventos.
Peligro extremo dentro de los vehículos
Incluso en días templados, la temperatura en el interior de un vehículo estacionado puede elevarse rápidamente a niveles peligrosos.
Abrir ligeramente las ventanas no evita que el calor alcance cifras críticas para niños, mascotas o adultos.
Los asientos y superficies oscuras pueden superar temperaturas extremadamente altas, incrementando el riesgo de hipertermia.
Nunca se debe dejar a un menor sin supervisión dentro de un automóvil, ni siquiera por un minuto.
Trabajadores al aire libre y riesgo térmico

Quienes laboran en exteriores enfrentan un riesgo elevado debido a la exposición prolongada al sol.
Beber agua con frecuencia, descansar a la sombra y aumentar gradualmente la carga laboral son prácticas recomendadas.
La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) sugiere monitorear el estrés térmico y conocer los síntomas de alerta.
Consultar el pronóstico del tiempo antes de iniciar la jornada permite planificar pausas y reducir riesgos.
Calor y contaminación: una combinación peligrosa
El aumento de temperaturas favorece la formación de ozono troposférico, conocido como smog.
Este contaminante se genera cuando gases industriales y vehiculares reaccionan con la luz solar en aire caliente y estancado.
El ozono puede dañar el tejido pulmonar y agravar enfermedades respiratorias como asma y EPOC.
Más de 4 de cada 10 estadounidenses viven en zonas con niveles peligrosos de contaminación, según el informe “Estado del Aire” de la Asociación Americana del Pulmón.
Cómo protegerse del aire nocivo
Consultar los reportes de calidad del aire permite evitar actividades al aire libre cuando los niveles son insalubres.
Permanecer en interiores con aire acondicionado durante las horas más calurosas reduce la exposición.
Beber líquidos suficientes y evitar el consumo excesivo de alcohol ayuda a prevenir deshidratación.
Frente a una amenaza que se intensifica con el cambio climático, la prevención y la información se convierten en las herramientas más efectivas para proteger la salud, señaló ‘National Weather Service‘.