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ICE deporta a madre lactante y bebé termina siendo amamantada por una vecina

Madre lactante deportada en Florida tras redada migratoria genera polémica por la separación familiar y el impacto en su bebé.
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ICE deporta a madre lactante y bebé termina siendo amamantada por una vecina
  • Redada separa madre y bebé
  • Vecina amamanta tras arresto
  • Deportación ocurre en Florida

La escena ocurrió de noche en enero, en una casa rodante en Lakeland, Florida. Afuera, patrullas esperaban mientras agentes federales ejecutaban un arresto migratorio.

Adentro, una madre enfrentaba una decisión urgente. Debía resolver en minutos quién cuidaría a sus hijas, algo que muchas familias planifican durante años.

“Al ver mi bebé…”, alcanza a decir Doris Flores al recordar ese momento. Esa imagen marcó el inicio de todo.

Flores fue arrestada junto a su esposo durante un operativo de ICE en el condado de Polk. La zona mantiene cooperación con autoridades federales.

Madre lactante deportada en redada nocturna

— N+ UNIVISION ATLANTA (@nmasunivATL) March 27, 2026

En cuestión de minutos, dejó a sus hijas al cuidado de terceros. La urgencia definió cada decisión, según Univision.

“Para mí fue difícil… mi corazón se me partió… no es fácil separarse de una niña de 3 meses”, relata.

Antes de ser detenida, llamó al pastor de su iglesia. Él y su esposa llegaron mientras los agentes permanecían en la vivienda.

La alternativa era clara. Si nadie asumía el cuidado, el Estado podía intervenir.

Una decisión en minutos

“Cuando me la dejé… la bebé se soltó en llanto… no podía consolarla”, cuenta Flores.

La escena continuó fuera de la casa. “Ella seguía en el carro del pastor y no se callaba”.

El pastor, Israel Vázquez, recuerda el momento. “Está viviendo un momento traumático… están arrestando a sus papás”.

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Flores intentó explicar rápidamente los cuidados de la bebé. Detalló alimentación, cambios y horarios.

La niña dependía de leche materna y fórmula. Esa rutina se interrumpió esa misma noche.

“Ayyy, me destrozó tanto mi corazón… decía ‘Señor, ayúdala’”, recuerda.

La esposa del pastor, Raiza Vázquez, describe la situación. “Es bien difícil para una madre desprenderse cuando estaba lactando”.

Ante la urgencia, una vecina que también había dado a luz intervino. Ella ayudó a amamantar a la bebé.

Durante los días siguientes, organizaron la rutina. Incluyeron alimentación, escuela y trámites necesarios.

Separación y consecuencias

Mientras tanto, Flores pasaba por centros de detención migratoria. En ese periodo, enfrentó complicaciones físicas.

Estas complicaciones estuvieron relacionadas con la interrupción de la lactancia.

El proceso avanzó rápidamente. Flores fue deportada a Honduras.

Días después, logró reunirse con sus hijas.

“Y cuando ya miré mi bebé… todo fue diferente… ‘ay mi bebé, ya la veo’”, cuenta.

Tras la experiencia, afirma: “Jamás volveré a permitir que me separen de mis hijas”.

Una tendencia que crece

El caso ocurre en un contexto más amplio. Aumentan las detenciones de padres con hijos ciudadanos estadounidenses.

Un análisis del ICE, obtenido por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington y analizado por ProPublica, muestra cifras relevantes.

En los primeros siete meses del segundo mandato de Donald Trump, más de 11,000 niños ciudadanos tuvieron al menos un padre arrestado o detenido.

Esto equivale a más de 50 menores al día enfrentando separación.

Las cifras también muestran cambios en los resultados. Cerca del 60% de los arrestos de madres terminan en deportación.

Es el doble que en la administración anterior, a un ritmo cuatro veces mayor.

Más de la mitad de los padres detenidos no tienen antecedentes penales graves. Solo infracciones de tránsito o temas migratorios.

La política federal indica que los agentes deben permitir organizar el cuidado de los hijos. Sin embargo, el tiempo puede reducirse a minutos.

En Florida, la colaboración entre autoridades locales y federales se ha intensificado. En condados como Polk, se notifica al ICE sobre estatus migratorio.

El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el ICE no separa familias. Señala que los padres deciden si los hijos permanecen o los acompañan.

Ante este panorama, organizaciones recomiendan prepararse. Sugieren designar un tutor legal y mantener documentos accesibles.

También recomiendan conocer el derecho a guardar silencio y solicitar un abogado.

En Lakeland y Tampa, organizaciones como Florida Immigrant Coalition, Gulfcoast Legal Services y Catholic Charities ofrecen orientación.

Redes comunitarias y religiosas también apoyan en el cuidado de menores.

Algunas familias envían a sus hijos fuera del país. Otras los dejan con familiares o enfrentan procesos legales prolongados.