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Lejos de casa y frente a un huracán: guía práctica para mantener la calma y estar preparado

Guía práctica con consejos esenciales para afrontar lluvias intensas, cortes de luz e inundaciones sin entrar en pánico.
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Lejos de casa y frente a un huracán: guía práctica para mantener la calma y estar preparado
  • Guía práctica frente un huracán
  • Prepara tu bolsa básica
  • Qué hacer si se está fuera de casa

Enfrentar una tormenta tropical o un huracán lejos de la familia puede causar ansiedad, pero comprender estos fenómenos ayuda a tomar decisiones más racionales.

Una onda tropical puede generar lluvias intensas, mientras que una depresión tropical presenta mayor organización y precipitaciones más constantes.

Mientras que, una tormenta tropical intensifica los vientos y aumenta el riesgo de inundaciones, daños y cortes de energía, por lo que requiere preparación anticipada.

Un huracán, en cambio, implica vientos mucho más destructivos y posibles evacuaciones, por lo que entender estas diferencias permite dimensionar el riesgo y actuar con responsabilidad sin caer en el pánico colectivo.

Información oficial y preparación básica

Guía práctica frente un huracán
Guía práctica para mantener la calma frente un huracán-Foto: Shutterstock

Depender de rumores en redes sociales durante una emergencia puede generar desinformación, por lo que es fundamental seguir fuentes oficiales.

Los servicios meteorológicos y las autoridades de emergencia emiten alertas y recomendaciones que ayudan a prepararse antes y durante una tormenta.

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Prepararse también implica asumir que podrían interrumpirse servicios básicos como electricidad o agua durante varias horas o incluso días, por lo que la autosuficiencia temporal se convierte en el principal objetivo.

Contar con datos verificados, guardar números de emergencia y seguir instrucciones oficiales puede marcar la diferencia entre una experiencia manejable y una situación caótica.

La bolsa de emergencia y la protección del hogar

Tener lista una bolsa de emergencia con artículos esenciales es una medida sencilla que brinda tranquilidad, especialmente si la tormenta se intensifica o si los servicios básicos dejan de funcionar repentinamente.

Linternas, baterías adicionales, agua potable suficiente, alimentos no perecederos, medicamentos personales y documentos importantes deben guardarse en un lugar accesible para poder utilizarlos de inmediato si la situación lo exige.

Antes de que lleguen los vientos fuertes, es recomendable asegurar puertas y ventanas, desconectar aparatos eléctricos, retirar objetos del suelo que puedan dañarse con el agua y almacenar recipientes con líquido para usos básicos.

Si se reside en planta baja, trasladar artículos importantes a un nivel superior puede prevenir pérdidas por inundación y reducir significativamente el impacto material del fenómeno.

Durante la tormenta: prudencia y calma

Una vez que comienzan las lluvias intensas y las ráfagas de viento, permanecer en el interior es la medida más segura, ya que los objetos que vuelan y las corrientes ocultas en el agua representan riesgos reales.

Caminar o conducir a través de zonas inundadas puede ser extremadamente peligroso, pues el agua puede esconder desagües abiertos, corrientes eléctricas o desniveles que no son visibles a simple vista.

Mantener comunicación con familiares o personas cercanas mediante mensajes de texto y administrar cuidadosamente la batería del teléfono permite conservar el contacto sin saturar las redes telefónicas.

Más allá de la preparación material, mantener la serenidad, colaborar con vecinos y adoptar una actitud solidaria fortalece la resiliencia individual y colectiva, recordando que las tormentas pasan, pero la preparación y la calma dejan aprendizajes duraderos, detalló ‘UTech‘.