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Judíos y árabes marchan juntos en Israel para exigir un cambio de gobierno

Miles de israelíes marchan para exigir un gobierno con partidos judíos y árabes tras las elecciones que dejaron a Netanyahu sin mayoría.
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Judíos y árabes marchan juntos en Israel para exigir un cambio de gobierno
Foto Israeli activists demonstrate in Haifa, Source: EFE

Bajada: Las protestas se extienden por varias ciudades tras unas elecciones que dejaron a Benjamin Netanyahu sin mayoría parlamentaria. Los partidos árabes podrían ser decisivos para formar el próximo gobierno.

Por qué importa

Miles de israelíes están saliendo a las calles para exigir algo que hasta hace poco parecía políticamente improbable: un gobierno formado con la participación de partidos judíos y árabes.

Las manifestaciones comenzaron después de las elecciones legislativas del 27 de octubre y cobraron fuerza durante el fin de semana. El sábado 31, unas 2,000 personas marcharon por Tel Aviv, mientras se celebraban concentraciones en Jerusalén, Haifa y otras localidades.

Detrás de las protestas hay una pregunta que podría definir el futuro político de Israel: ¿están los partidos opositores dispuestos a compartir el poder con representantes de la población árabe para reemplazar a Benjamin Netanyahu?

Lo esencial

  • Netanyahu perdió su mayoría: su bloque obtuvo 53 de los 120 escaños del Parlamento israelí.
  • La oposición está dividida: cuatro partidos de oposición liderados por políticos judíos consiguieron 48 escaños, mientras dos formaciones árabes alcanzaron 19.

    [caption id="attachment_1698994" align="alignnone" width="550"] Israel_ Elecciones Fragmentadas en la Knéset, Source: MundoNow[/caption]

  • Una mayoría posible: juntos, esos partidos suman 67 escaños, seis más de los 61 necesarios para gobernar.
  • Las calles presionan: el movimiento judío-árabe Standing Together encabeza manifestaciones para exigir cooperación política.
  • También hay resistencia: simpatizantes de Netanyahu organizaron contraprotestas rechazando la participación de partidos árabes en el gobierno.

De 300 manifestantes a miles en las calles

El 28 de octubre, Haaretz documentó concentraciones de unas 300 personas en Jerusalén, Tel Aviv y Haifa. Los manifestantes reclamaban una nueva coalición política que incluyera a representantes judíos y árabes.

Un día después, las protestas llegaron a las inmediaciones de la residencia del dirigente opositor Gadi Eisenkot, en Herzliya, donde los participantes pidieron que negociara con los partidos árabes.

El movimiento ganó visibilidad el sábado 31 de octubre. Miles de manifestantes, según la cobertura de Haaretz recogida por Anadolu, participaron en concentraciones por todo el país. The Times of Israel estimó en unas 2,000 personas la marcha principal de Tel Aviv.

Entre sus consignas se escucharon mensajes contra el racismo y a favor de la igualdad política entre ciudadanos judíos y árabes.

El voto árabe cambia la ecuación política

Los partidos Ra'am y Joint List consiguieron conjuntamente 19 escaños, una representación que podría resultar decisiva para formar gobierno.

Pero los números no bastan.

Aunque los partidos contrarios a Netanyahu suman 67 legisladores, varios dirigentes de oposición han rechazado una coalición con partidos árabes. Entre ellos figura Avigdor Lieberman, mientras otros líderes mantienen reservas sobre esa posibilidad.

La situación también presenta diferencias entre las propias formaciones árabes. Ra'am, encabezado por Mansour Abbas, ha expresado su disposición a participar en un gobierno. Joint List, por su parte, ha planteado la posibilidad de apoyar una alternativa a Netanyahu sin incorporarse formalmente al gabinete.

La paradoja: existe una mayoría parlamentaria numérica contraria al actual primer ministro, pero todavía no una mayoría política dispuesta a gobernar conjuntamente.

La resistencia de los seguidores de Netanyahu

Las manifestaciones también han provocado una respuesta de sectores de la derecha israelí.

El 31 de octubre, unos 200 simpatizantes de Netanyahu participaron en una contraprotesta en Tel Aviv, según The Times of Israel. Rechazaron la incorporación de partidos árabes a una futura coalición y reclamaron investigar supuestas irregularidades electorales.

Dirigentes del Likud han cuestionado la legitimidad de parte del voto árabe, pero las autoridades electorales israelíes han señalado que las denuncias conocidas no ponen en duda los resultados generales de los comicios.

Las tensiones muestran que el debate trasciende la formación del próximo gobierno. También enfrenta distintas visiones sobre la identidad del Estado israelí y el papel que deben desempeñar sus ciudadanos árabes en las decisiones nacionales.

El panorama general: ¿un cambio político más profundo?

La participación de partidos árabes en el gobierno israelí tiene precedentes. En 2021, Ra'am integró la coalición encabezada por Naftali Bennett, convirtiéndose en la primera formación árabe independiente en participar formalmente en una coalición gubernamental israelí.

Sin embargo, la guerra de Gaza, el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y las profundas divisiones políticas han complicado la cooperación entre las comunidades.

Las protestas actuales plantean nuevamente esa posibilidad, pero en un contexto de mayor polarización.

No todos los participantes comparten necesariamente una misma visión sobre el conflicto israelí-palestino. El reclamo inmediato de los organizadores es que los ciudadanos árabes de Israel tengan representación efectiva en la formación del próximo gobierno.

Qué sigue

La nueva Knéset tiene previsto comenzar sus funciones el 10 de noviembre. Antes de que pueda establecerse un gobierno, los partidos deberán negociar una coalición capaz de reunir el respaldo parlamentario necesario.

Si fracasan las negociaciones, Israel podría enfrentar otro período de bloqueo político e incluso nuevas elecciones.

La conclusión

Las marchas representan una expresión visible de una demanda política que ha adquirido nueva relevancia después de las elecciones: que los partidos árabes sean considerados posibles socios de gobierno y no queden excluidos de las negociaciones por su identidad política o nacional.

Pero el respaldo en las calles todavía no se ha traducido en un acuerdo entre los dirigentes parlamentarios.

La pregunta ya no es solamente quién reemplazaría a Netanyahu, sino si las fuerzas políticas israelíes están dispuestas a construir una mayoría que incluya a sus ciudadanos árabes.

La respuesta podría influir en la composición del próximo gobierno y en el futuro de las relaciones entre judíos y árabes dentro de Israel.


Fuentes

  • Haaretz, 28 y 31 de octubre de 2026: cobertura de las manifestaciones en Tel Aviv, Jerusalén y Haifa.
  • The Times of Israel, 31 de octubre y 1 de noviembre: marchas, contraprotestas y posiciones de los partidos.
  • The Jerusalem Post, 29 de octubre: manifestación frente a la residencia de Gadi Eisenkot.
  • Associated Press, 30 de octubre: resultados electorales y dificultades para formar gobierno.
  • Anadolu Agency, 1 de noviembre: cobertura de manifestaciones y reportes de Haaretz.
  • Euronews, 29 de octubre: imágenes de las protestas y la intervención policial.
  • Al Jazeera / AFP, 1 de noviembre: manifestaciones para reclamar una coalición judío-árabe.