Grupo armado entra a boda y deja 21 muertos

Publicado el 04/07/2024 a las 00:54
- Dicen cómo dejaron las víctimas
- Ataque brutal deja 21 muertos
- Paz y seguridad en peligro
La violencia extremista volvió a azotar el centro de Mali el pasado lunes cuando un grupo armado atacó una boda.
Lo anteior, ocurrió en la aldea de Djiguibombo, ubicada en la región de Bandiagara, dejando un saldo de al menos 21 personas muertas.
Este brutal ataque se suma a la creciente lista de actos violentos que han afectado a la nación africana en los últimos años, mientras los gobernantes militares luchan por contener la escalada de violencia.
Según Bakary Guindo, presidente del grupo juvenil local, los atacantes llegaron a la aldea en motocicletas durante la celebración de la boda.
DEGOLLARON A LAS PERSONAS EN LA BODA

«La mayoría de las víctimas fueron degolladas», afirmó Guindo, describiendo la brutalidad con la que se llevó a cabo el ataque.
Otro residente, Hamidou Saye, relató que los atacantes rodearon a la gran cantidad de asistentes, dejando pocas posibilidades de escape y sembrando el terror entre los presentes.
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Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido oficialmente el ataque, de acuerdo con The Associated Press.
Sin embargo, el modus operandi coincide con el patrón de violencia utilizado por el grupo extremista JNIM (Jama’a Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin), vinculado a Al Qaeda y conocido por operar en la región.
Desde 2012, varias comunidades del centro y norte de Mali han sido escenario de constante violencia.
Los rebeldes extremistas fueron expulsados de las ciudades del norte en 2013 con la ayuda de tropas francesas, que recientemente se retiraron del país.
Esta retirada ha permitido a los extremistas reagrupados lanzar ataques contra aldeas remotas y fuerzas de seguridad, exacerbando la crisis de seguridad.
La situación ha empeorado tras la toma de poder por los gobernantes militares hace casi cuatro años y la salida de las fuerzas de paz extranjeras.
El gobierno militar ha tenido escaso éxito en controlar la violencia, lo que ha llevado a un aumento de los ataques en todo el país.
Además, el colapso del acuerdo de paz firmado en 2015 con los rebeldes de la etnia Tuareg ha agravado aún más la situación.
La muerte de 21 personas en un evento tan alegre como una boda subraya la gravedad de la crisis de seguridad en Mali y la urgente necesidad de medidas efectivas para combatir el extremismo.
Mientras el país lucha por encontrar un camino hacia la estabilidad, es imperativo que se refuercen los esfuerzos para proteger a los civiles.
