El salvadoreño Ábrego García pide seguir en prisión para evitar deportación a tercer país

Publicado el 27/06/2025 a las 18:56
- Ábrego García pide seguir preso
- Evita deportación a tercer país
- Caso revela fallas migratorias
El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García, quien había sido expulsado a El Salvador por un “error” del gobierno de Donald Trump, regresó a Estados Unidos bajo orden judicial.
Ahora suplica permanecer en la cárcel de Tennessee para evitar que las autoridades migratorias lo deporten a un tercer país.
Por qué importa
El caso de Ábrego García ilustra las complejidades del sistema migratorio y los vacíos legales que permiten la detención prolongada de migrantes.
Además, pone sobre la mesa las tensiones entre las cortes federales y la estrategia del Departamento de Justicia (DOJ) para realizar deportaciones «de rebote» a países distintos al de origen.
La compleja batalla legal de

García por evitar su deportación
Contexto clave
En marzo, Ábrego García fue expulsado a El Salvador a pesar de tener un estatus que lo protegía de la deportación y de existir órdenes judiciales que calificaban esa remoción como ilegal.
Tras un fallo que obligaba al Gobierno estadounidense a corregir ese error, Ábrego volvió el 6 de junio a EE.UU. para enfrentar cargos federales por tráfico de migrantes.
El dilema legal
La jueza Barbara Holmes había ordenado su liberación mientras se definía el caso penal, pero los abogados pidieron este viernes que se retrase la excarcelación para evitar que ICE lo detenga al salir y lo envíe a un tercer país.
“Un pequeño retraso impediría que el Gobierno remueva al Sr. Ábrego y daría tiempo al Gobierno para proporcionar información confiable sobre sus intenciones”, argumentó la defensa en un documento judicial.
La estrategia del DOJ de Kilmar Ábrego García
Según la defensa, el Departamento de Justicia ya admitió ante la jueza Paula Xinis, de Maryland (donde se abrió la demanda civil sobre su deportación), que busca coordinar con ICE la detención del salvadoreño para enviarlo a otro país.
El problema es que no se ha establecido ni una fecha concreta ni el país de destino.
Un símbolo de la política migratoria de Trump
Ábrego García se ha convertido en emblema de los esfuerzos de la Administración Trump por acelerar deportaciones pese a límites impuestos por jueces.
Fue expulsado a El Salvador junto con 230 migrantes, la mayoría venezolanos, en un operativo que ignoró fallos de la Corte Suprema y del tribunal de Maryland.
Los cargos en EE.UU.
El salvadoreño enfrenta acusaciones de tráfico de personas a raíz de un arresto en Tennessee en 2022, cuando fue sorprendido viajando con varios presuntos indocumentados.
Aunque volvió a EE.UU. para enfrentar esos cargos, la defensa asegura que la prioridad real del Gobierno no es llevarlo a juicio.
“En lugar de ello, ha decidido traer al Sr. Ábrego de vuelta solo para condenarlo en la corte de la opinión pública”, denunciaron sus abogados.
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La postura del Gobierno de EE.UU.
La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, declaró el 6 de junio que el Gobierno lo retornó para que “afronte la justicia estadounidense”.
Pero los defensores sostienen que esa es una maniobra para facilitar la deportación posterior y sortear los controles judiciales que impiden la remoción directa a El Salvador.
Lo que viene
La defensa solicitó aplazar la liberación hasta el 16 de julio, fecha en la que está programada una audiencia sobre su posible deportación.
También busca trasladarlo de Tennessee a Maryland, con el argumento de que allí se originó el caso civil y tendría mayor protección frente a una deportación no autorizada.
El panorama general de EE.UU
El caso ocurre tras un fallo reciente de la Corte Suprema que permite al Gobierno deportar migrantes a países de los que no son ciudadanos.
Esto ha generado alarma entre defensores de inmigrantes, quienes advierten que se abre la puerta a remociones forzadas hacia destinos inseguros o desconocidos.
Mientras tanto, Ábrego García prefiere seguir tras las rejas, convencido de que la prisión le brinda la única barrera efectiva contra una deportación incierta y posiblemente peligrosa.
¿Crees que el sistema migratorio debería permitir este tipo de estrategias legales para evitar deportaciones?
FUENTE: EFE