Diabetes tipo 5: La nueva enfermedad que genera debate entre científicos

Publicado el21/07/2026 a las 08:51
- Nueva clasificación médica
- Relacionada con desnutrición
- Debate científico mundial
La diabetes tipo 5 acaba de convertirse en una de las formas de diabetes que más interés despierta entre especialistas de todo el mundo, pero también en una de las más controvertidas.
Aunque la Federación Internacional de Diabetes (FID) ya la reconoció como una categoría independiente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que aún faltan pruebas científicas suficientes para incorporarla oficialmente a su clasificación, lo que mantiene abierto un intenso debate médico.
Mientras tanto, expertos advierten que miles o incluso millones de personas podrían estar recibiendo tratamientos inadecuados porque esta enfermedad suele confundirse con la diabetes tipo 1 o tipo 2.
Todo lo que se sabe sobre la diabetes tipo 5

¿Qué es la diabetes tipo 5 y por qué ahora recibe tanta atención?
Durante décadas esta enfermedad fue conocida como diabetes mellitus relacionada con la desnutrición (MRDM).
Sin embargo, en 2025 la Federación Internacional de Diabetes decidió reconocerla oficialmente como diabetes tipo 5, convirtiéndola en la quinta clasificación principal junto a la diabetes tipo 1, tipo 2, tipo 3c y la diabetes gestacional.
De acuerdo con la FID, esta enfermedad está estrechamente relacionada con la desnutrición crónica durante la infancia, la adolescencia o la adultez temprana, una condición que puede afectar el desarrollo normal del páncreas.
Como consecuencia, el órgano produce cantidades insuficientes de insulina, aunque el mecanismo es completamente distinto al observado en la diabetes tipo 1 y la tipo 2.
Lo más importante es que:
- No es una enfermedad autoinmune, como la diabetes tipo 1.
- Tampoco se origina por resistencia a la insulina, como ocurre habitualmente en la diabetes tipo 2.
- Está relacionada con años de mala nutrición y pobreza, factores que limitan el desarrollo del páncreas.
La historia de una paciente que cambió el diagnóstico de los médicos
La historia de Noella Mukumbi, una mujer de 30 años originaria de República Democrática del Congo, refleja por qué esta enfermedad preocupa tanto a los especialistas.
Cuando comenzó a presentar sed constante, pérdida rápida de peso y agotamiento extremo, fue diagnosticada con diabetes tipo 1.
Los médicos iniciaron inmediatamente el tratamiento habitual con insulina.
Sin embargo, ocurrió algo inesperado.
En lugar de mejorar, comenzó a sufrir mareos intensos, pérdida del equilibrio y episodios de desmayo.
«Estaba arreglando la ropa de los niños y luego mi esposo me encontró en el suelo gritando», contó Noella al Servicio Mundial de la BBC.
Tiempo después, especialistas revisaron nuevamente su caso y concluyeron que probablemente padecía diabetes tipo 5.
Tras reducir la dosis de insulina e iniciar tratamiento con metformina, su estado cambió por completo.
«Me sentía muy débil. Pero ahora me siento mucho más fuerte», relató.
¿Por qué puede confundirse con otros tipos de diabetes?
Uno de los principales problemas es que sus síntomas son muy parecidos a los de la diabetes tipo 1.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Sed excesiva.
- Micción frecuente.
- Pérdida rápida de peso.
- Fatiga constante.
- Niveles elevados de glucosa en sangre.
Sin embargo, los pacientes suelen presentar características diferentes.
Generalmente tienen un índice de masa corporal inferior a 19, antecedentes de desnutrición y pruebas negativas para los anticuerpos autoinmunes típicos de la diabetes tipo 1.
Los especialistas también han observado que muchas personas con diabetes tipo 5 siguen produciendo insulina, aunque en cantidades insuficientes.
Además, pueden ser extremadamente sensibles a la insulina administrada, por lo que dosis habituales pueden provocar hipoglucemias graves e incluso potencialmente mortales.
¿Quiénes podrían tener mayor riesgo?
La Federación Internacional de Diabetes identifica varios factores que aumentan el riesgo:
- Desnutrición materna durante el embarazo.
- Malnutrición durante la infancia y adolescencia.
- Infecciones repetidas en los primeros años de vida.
- Acceso insuficiente a alimentos nutritivos durante largos periodos.
- Refugiados y migrantes que hayan sufrido privación alimentaria prolongada.
Aunque la enfermedad afecta principalmente a regiones del África subsahariana y del sudeste asiático, algunos investigadores creen que también podría existir en otros países.
Un estudio publicado en Diabetes Care encontró un aumento de la llamada «diabetes magra» entre personas sin obesidad en Estados Unidos, aunque esto no significa que todos esos casos correspondan a diabetes tipo 5.
El debate científico sigue abierto
Pese al reconocimiento de la FID, la OMS mantiene una postura más cautelosa.
El organismo recuerda que anteriormente esta enfermedad ya había sido incluida en una clasificación internacional, pero fue retirada años después por falta de evidencia suficiente que demostrara que se trataba de una entidad distinta.
Actualmente la OMS reconoce que su sistema de clasificación no contempla todas las variantes clínicas de la diabetes y deja abierta la posibilidad de reconsiderar la diabetes tipo 5 en futuras actualizaciones, siempre que existan estudios de alta calidad que lo respalden.
Algunos investigadores también cuestionan si realmente se trata de una enfermedad independiente.
El doctor V. Mohan, especialista en diabetes de India, sostiene que podría ser simplemente una variante de la diabetes tipo 1 o tipo 2 en personas con bajo peso.
«Si es de tipo 5, dime cómo se diagnostica. Muéstrame un marcador», afirmó.
Cómo se diagnostica actualmente y cuál es el tratamiento

Uno de los mayores desafíos es que todavía no existe una prueba diagnóstica específica aceptada internacionalmente.
Por ahora, los médicos analizan una combinación de factores clínicos:
- Historial de desnutrición.
- Bajo peso corporal.
- Producción insuficiente de insulina.
- Ausencia de marcadores autoinmunes.
- Respuesta exagerada a pequeñas dosis de insulina.
La FID creó un grupo internacional de expertos que trabaja en criterios diagnósticos y guías de tratamiento.
Mientras tanto, el manejo suele enfocarse en:
- Mejorar el estado nutricional del paciente.
- Utilizar medicamentos orales cuando sean apropiados.
- Administrar dosis bajas de insulina únicamente cuando sea necesario y bajo estrecha supervisión médica.
Los especialistas advierten que un diagnóstico incorrecto puede favorecer complicaciones como enfermedad renal, daño en los nervios, problemas de visión e incluso amputaciones.
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Advertencia: Esta información tiene fines educativos y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante síntomas compatibles con diabetes o cambios en un tratamiento, es fundamental consultar con un médico o un especialista en endocrinología.
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¿Habías escuchado antes sobre la diabetes tipo 5 y su posible relación con la desnutrición?
FUENTE: BBC News Mundo (Servicio Mundial de la BBC) / International Diabetes Federation (IDF)