Mitos y Leyendas: El regalo de Kaila, una leyenda de los Inuit

Publicado el 19/12/2023 a las 14:46
- Genny de Bernardo te cuenta la leyenda del dios Kaila y la creación del mundo.
- Esta leyenda corresponde a los Inuit.
- Una historia en donde el aprendizaje es clave para que la humanidad sigue en la Tierra.
Al comienzo de la existencia, cuando la Tierra aún era prístina y nueva, reinaba Kaila, el dios del cielo, sobre vastos bosques salvajes y extensas llanuras congeladas. Por mero deleite, Kaila dio vida al Hombre y a la Mujer.
En soledad y libertad, la primera pareja humana emergió en el mundo, contemplando con cierta inquietud su entorno. La Mujer solicitó a Kaila poblar la tierra, que les parecía demasiado grande para ser habitada solo por ellos.
Reflexionando sobre las palabras de su creación, Kaila las encontró sabias y le instruyó a la Mujer a perforar el hielo y extraer de allí los animales.
Él nombraría a cada uno de ellos al momento en que ellos salieran. Uno por uno fueron saliendo y el caribú el último de ellos.
El caribú

Kaila explicó que el caribú sería un regalo invaluable, proveyendo alimento, vestimenta y protección contra el frío.
La Mujer ordenó al caribú multiplicarse y dispersarse por la tierra. Con el tiempo, los caribús y los descendientes de la Mujer se multiplicaron, habitando bosques y llanuras.
Los humanos cazaban solo a los caribús más fuertes y sanos, evitando a los débiles, ancianos o heridos.
Sin embargo, esta práctica llevó a una disminución de los caribús fuertes y un aumento de los débiles y enfermos, causando hambruna entre los humanos.
El fin de la humanidad

La mujer sabía que no sobrevivirían de seguir la situación de ese modo. Lloró en el momento en que se dio cuenta que su final estaba prácticamente sellado.
Al ver el sufrimiento de sus hijos, Kaila se conmovió. A pesar de la imprudencia humana, decidió ayudar.
«Te proporcioné todo lo necesario para vivir y no lo supieron aprovechar. Sin embargo, como padre que ama a sus hijos, no te dejaré sola», Kaila comentó.
«Soy un dios misericordioso así que veré cómo puedo ayudarte». Fue entonces cuando pensó en hablar con otro de los dioses.
La ley de la naturaleza

Habló con Amarok, el espíritu de los lobos, pidiéndole que enviara a los lobos a la Tierra para cazar a los caribús débiles y enfermos. Los humanos observaron y aprendieron de la eficiente caza de los lobos.
Gracias a esta intervención, los caribús se fortalecieron generación tras generación, al igual que los humanos y los lobos, quienes aprendieron a cazar de manera más equilibrada y justa.
Desde entonces, el espíritu de Amarok domina en el Gran Norte, y los humanos comprendieron la importancia de la supervivencia del más fuerte, así como la necesidad de proteger y perpetuar la vida dentro de su comunidad.
Esta ley natural de reemplazo generacional y fortalecimiento continuo ha prevalecido desde que Kaila nombró a los animales y creó al primer hombre y mujer. Mitos y Leyendas se despide por el momento y espera que esta leyenda de los Inuit haya sido de tu agrado. ¡Nos vemos!